martes, 8 de diciembre de 2015

¿QUÉ ERA LA CIENTIFICCIÓN?


“Cientificción” (“Scientifiction”, en su idioma original, inglés) fue un término acuñado por el editor Hugo Gernsback como una contracción de “ficción científica”. Así la definió en el primer número de su revista AMAZING STORIES en Abril de 1926. En realidad, Gernsback alegaba con justicia que había acuñado este término en una fecha tan temprana como 1915. Casi con seguridad Gernsback se refería a su inclusión en el párrafo de apertura de “Thoguht transmisión on Mars” (Transmisión de pensamiento en Marte), que era el octavo episodio de su serial “BARON MUNCHAUSEN’S SCIENTIFIC ADVENTURES”, que apareciera en su revista ELECTRICAL EXPERIMENTER. Su abreviatura era en inglés “STF”.
    Hay que ser justos y admitir que “Cientificción” nunca se volvió un término muy popular, y en un período de una década a partir de su lanzamiento en 1926, fue siendo reemplazado por “Ciencia Ficción” (Science Fiction). Las pocas veces que fue utilizado luego por comentadores, editores o críticos, fue por lo general para referirse solamente al tipo de ficción con orientación científica un tanto pesada y rancia, como la que publicaba Gernsback, o en todo caso, para referirse a sus equivalentes modernos. De todas maneras, podríamos contar como anécdota que en su prefacio a “THE GREAT DIVORCE: A DREAM” (1945), el prestigioso C. S. Lewis cita, y no despectivamente, sino más bien con simpatía a un relato que “leí hace varios años en una revista norteamericana muy colorida del género llamado Cientificción”.
    Una de las razones por la que esta palabra cayó en desuso es la dificultad de pronunciarla.
    Hubo algunos intentos posteriores y más bien aislados de restablecer el término en un sentido positivo pero no tuvieron mucho éxito. El término hoy se lo usa por lo tanto en forma nostálgica.

Predicciones pulps



Desde el aterrizaje en la Luna a robots controlados mentalmente: la CF de los años ’30 revela predicciones atemorizantemente precisas del futuro.

• Los pulps, con títulos como Marvel y Amazing Stories, se publicaban todos entre 1929 y 1939
• Los temas incluyen cirugía plástica, viajes en el tiempo, la vida en Marte, y un robot gigante controlado por un cerebro humano 
• El ahora polémico aterrizaje en la Luna de 1969 la CF lo predijo 40 años antes en el comic he now infamous moon landing of 1969 was The  Moon Strollers en 1929 
• Los ilustradores también predijeron que los científicos un día desarrollarían máquinas que leen el inconsciente 
• Breakthroughs en el terreno del control mental se lograron recientemente en la  Universidad de Washington, por ejemplo


por VICTORIA WOOLLASTON y ELLIE ZOLFAGHARIFARD


Estas vibrantes portadas de pulps parecen ser el epítome de la ciencia ficción, pero dentro de sus ilustraciones que atrapan nuestra mirada, se encuentran también predicciones atemorizantemente precisas de la vida en el Siglo 21.
    Las tapas retro imaginan un mundo donde la cirugía plástica es algo común, el hombre camina sobre la luna y a los pacientes se los cura con corazones artificiales.
    Y aunque estos tópicos puede que no parezcan tan innovadores hoy, todas estas portadas se publicaron hace más de 80 años, entre 1929 y 1939.
    Por ejemplo, el ahora polémico aterrizaje en la Luna en 1969 fue predicho 40 años antes en el relato pulp “The Moon Strollers” (Paseantes en la Luna), de 1929.
    Ese mismo año, los dibujantes predijeron que en el futuro los científicos desarrollarían máquinas que leen el inconsciente y proyectarían sus pensamientos como imágenes, ocultas en el inconsciente.
    Una serie de descubrimientos en este campo se hicieron recientemente.
    Un estudiante de la universidad de Washington, munido con una visera EEG, pudo controlar exitosamente la mano de un amigo que se hallaba sentado a una milla.
    Los dos estudiantes jugaron un juego en el cual los cañones debían dispararse en la pantalla. Uno de ellos “enviaba” el pensamiento de disparar un cañón, que luego movía la mano del “receptor”.

    Mientras tanto el Proyecto Scanners le permite a los usuarios manipular una instalación de arte digital usando un casco con auriculares que crea un registro visual de la mente subconsciente de una persona.
    Un animador de Manchester dijo que le ofrecerá a la gente un vistazo dentro de un mundo onírico, y utiliza un casco con auriculares de 100 U$S desarrollado por la empresa NeuroSky.
    La colección de pulps –títulos que incluyen a Marvel, Amazing Stories y Wonder Stories- incluye también un cúmulo de escenas reconocibles que incluyen una tapa, creada en 1939, que ilustra una novela llamada “World without Death”(Mundo sin Muerte).
    En la imagen, se ve a un doctor que está operando a un paciente e implantándole un corazón artificial... que recuerda notablemente a Matthew Green, que se convirtió en el primer británico salido de un hospital con un corazón completamente artificial en 2011.
    En estos días, la Boston Dynamics hizo conocer su última versión de los robots Atlas, y este gigante de la tecnología está desarrollando software que actúa como un humano.
    Estas áreas de investigación sembrarán el camino para el Robot A1, que aparece en la tapa de un pulp de 1939, y que muestra a un robot gigante controlado por un cerebro humano.
    Durante la Copa del Mundo del 2014, por ejemplo, un parapléjico utilizó un exoesqueleto
teledirigido mentalmente que le permitió caminar sobre el campo y dar la patada inicial a una pelota en el torneo.
    Y recientemente, un grupo de científicos reveló que operaron a dos pacientes con miembros artificiales controlados por la mente y que quedan unidos al sistema nervioso y al esqueleto de los pacientes.
    Mientras muchas de las portadas parecen ser una predicción bastante precisa del futuro, otras afortunadamente aún pueden llegar a convertirse en realidad.
    Una novela, llamada “Cities in the air” (Ciudades en el aire), nos muestra a New York transformada en una ciudad aérea, elevada sobre la superficie de la Tierra para evitar poluciones, mientras que en “Secret of the buried city” (El secreto de la ciudad enterrada), vemos a la Tierra destruida para dejar lugar a una civilización mejor.
    Otra tapa retro ilustra “Kidnapped into the future” (Raptado hacia el futuro), y muestra a un hombre del año 4230 viajando con una máquina del tiempo a la Norteamérica de mediados del Siglo XX.
Puede ser que los científicos aún no hayan logrado construir una máquina del tiempo, pero eso no fue obstáculo para que siga siendo una fuente de fascinación para escritores e ilustradores de ciencia ficción, hoy, así como lo fue en los años ’30.



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jueves, 26 de noviembre de 2015

CIENCIA FICCIÓN CLÁSICA EN INGLÉS EN NUESTRO PAÍS

Oh, cuántos aficionados quisiéramos tener acceso a una biblioteca tan completa como la nuestro colaborador Samuel Salomón. Aquí vemos su imponente colección de más de 5000 títulos solamente en inglés (y unos 10.000 en castellano). Entre todo este ejército de colecciones clásicas, aquí vemos en el estante superior a los ACE DOUBLES, una colección que dio a conocer en formato bolsillo dos libros en uno en la década del ’50 en EE.UU., presentando autores como Leinster, Asimov, Leiber, Silverberg, Brunner y cientos más.


Benjamín Liendro: El contador que se volvió cuentista



Benjamín Liendro acaba de ganar el concurso Chibán de narrativa, organizado por la unas (Universidad de Salta). Esta entrevista que reproducimos de LA GACETA permite conocer a uno de los escritores con mayor futuro de la provincia de Salta, que ha elegido la Ciencia Ficción como medio de expresión. En esta entrevista Benjamín habla sobre la nueva narrativa salteña, sobre los formatos de cuento y novela, sobre la actualidad y la Ciencia Ficción.

Con el cuento “Guerra Mundial Y” Darío Benjamín Liendro acaba de ganar el primer premio del concurso Alicia Chibán, organizado por la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Salta. El premio no hace más que confirmar el ascenso de un escritor que ha dejado hace rato de ser promesa: desde la revista Sonámbula, Liendro ya ha publicado textos con técnicas narrativas modernas, y que retratan la contemporaneidad de la provincia.
    El galardón, entregado por Lucila Lastero, Fernanda Agüero y Hernán Sosa como jurados, fue, además, una excusa para que LA GACETA realice esta entrevista.


Nueva narrativa salteña

Antes de que se encienda el grabador, Liendro cuenta, como al pasar, que estudiaba en la Facultad de Economía. Que iba a ser contador. Hasta que, en algún momento, decidió poner todas las fichas a la literatura y a escribir cuentos. El posible contador devino, así, en cuentista. La calidad de sus textos se puede constatar en distintos números de la revista Sonámbula, pero de alguna manera el premio confirma lo que los lectores más atentos ya habían notado.

-Hace un tiempo, un ex integrante de la revista Sonámbula dijo que la carrera de Letras perjudicaba a los poetas. ¿Te sirvió a vos en algo como escritor estudiar esta carrera?

-Te ayuda y te desayuda. Depende de vos. Te ayuda porque te da teoría, ideas, te da más lecturas, cosas a las que quizá no hubieras accedido y después te perjudica porque te pone muchos corsés, las teorías de constriñen mucho a la hora de escribir. Además está la angustia de las de las influencias: a veces vos querés escribir algo y decís para qué escribir si ya hubo cientos que lo hicieron antes y mejor, entonces uno siente que lo que hace no vale nada al lado de otros. 

-¿Cómo se dio en vos el paso del lector al escritor?

Creo que es la necesidad de comunicar algo. Me da la sensación, ahora, que los escritores son personas muy solitarias, sobre todo los novelistas. Pueden tener muchos amigos, se pueden juntar, pero siempre tienen alguna cosa guardada adentro, que no la pueden sacar con otras personas. No es que tengan un trauma psicológico ni nada, simplemente es como una pulsión, algo que querés contar y no sabés cómo. Creo que ahí comienza el paso del lector al escritor. En el medio hay mayor o menor fantasía, más o menos comunicación con los sentimientos

-¿Cómo llegaste a la revista Sonámbula?

-Llegué cuando ya estaba andando, en el tercer número, de la mano de Beto, que era compañero mío. Y ahí los conocía a Rafael Caro y a Alejandro Chiri. Después se fue Beto, también César Martínez y quedamos Rafael, Alejandro y yo, así que ahí gané un cacho más de protagonismo, antes yo sólo estaba para aportar textos, no para opinar sobre la revista.
    La revista sigue viva, agonizando como siempre. Con la revista hubo como un crecimiento, los primeros número son una berreteada, pero todo fue mejorando y con el número diez dimos un giro cualitativo.

-¿Tenés planificado un libro de cuentos? ¿Novela?

-Lo que pasa es que mis cuentos son largos. Este cuento que escribí para el concurso en realidad era más largo. Y para este con curso lo corté. Me gustaría encontrar una idea que sea novelable, que se preste para el desarrollo de historias paralelas. 

-¿Qué te gustaría leer en Salta y no encontrás?

-Sé que Rafael (Caro) está escribiendo una novela, que está buenísima para mí, yo se la estoy corrigiendo, en realidad es un cuento largo o novela corta. Es una novela de Ciencia Ficción, una parodia de todas las cosas que se dicen en Salta, una especie de parodia de las momoias de Llullaillaco, y por momentos parece una novela policial, por momentos Ciencia Ficción, no le encontrás forma, pero me parece que está muy buena. Me gustaría leer cosas de este estilo, cosas de Ciencia Ficción, más situadas en la contemporaneidad. Y si son temas viejos que le den otro tratamiento.

-¿Por ejemplo?

-Por ejemplo Llullaillaco. Fue como un boom en su momento y salió la novela de Belén Alemán, salió la de José Agüero Molina también. Es un tema al que me gustaría que le busquen la vuelta de hacer algo distinto. Sé que no es fácil escribir 200 páginas, pero yo siento que me gustaría leer algo más gracioso, más ágil, más arriesgado, porque es como que tienen una fórmula hecha. Poner ingredientes de la novela hispanoamericana, un poco de heterogeneidad cultural, un poco de prosa poética por acá, un poco de experiencia personal, un poco de crónica, la momia, el inca, la Pachamama y sale más o menos. Capaz que están buenas, la de Agüero no la leí, la de Belén Alemán la estoy leyendo y está, no es lo mejor que se escribió en Salta, pero está, zafa.


-¿Qué escritores te influyeron?

-Los voy cambiando cada dos por tres. Te digo los de este momento: “Niveles de vida”, de Julian Barnes, (a quien reescribí, creo que soy un reescritor) “Plataforma” de Michel Houellebecq, lo que llegué a leer d Memoria de Ben Clark. Cuentos, no sé, fuera de esos tres nos é si tengo…. La poesía de Michel Houellebecq. Pero creo que ese libro sale como 535 pesos, porque es importado. También Stephen Done, poeta norteamericano.

-¿Cómo ves la literatura salteña en este momento?

-Creo que está en un momento en que puede haber un cambio, un giro; si los planetas se alinean esto despega y se va a poner un buen mercado, una buena situación para la literatura. Ponéle Jacob Regen es un gran poeta, y debe haber vendido 300 libros. Y actualmente no la está pasando bien, ni es rico, ni su obra se ha difundido… creo que no ha alcanzado el reconocimiento que realmente se merecía como poeta. Aparicio medianamente lo tuvo. Pero no es conocido al lado de otros nombres que por estar en Buenos Aires se los lee más y tienen mayor aparato de marqueting. Creo que ese salto se puede dar ahora. ♦

martes, 24 de noviembre de 2015

EL REGRESO TRIUNFAL DE LA CIENCIA FICCIÓN ESPACIAL



Cuando Héctor R. Pessina decía hace años que el tema espacial era uno de los pilares de la Ciencia Ficción, y uno de los favoritos de la gente, nadie parecía prestarle atención en el ambiente del género local, alegando que se trataba de gustos rancios y pasados de moda. Pero, ¿hay temas pasados de moda? Los géneros siempre se reciclan y vuelven para cada generación. La revista ÓPERA GALÁCTICA de TLA Publicaciones viene bregando por la CF espacial desde el 2008, ininterrumpidamente. Y hoy, existen autores argentinos que escriben CF de este tipo sin rubor, produciendo algunas piezas realmente notables.
    Este mes, la ultra conocida revista MIRADAS, de una célebre empresa de TV por cable, publica una producción fotográfica dedicada a la GUERRA DE LAS GALAXIAS, con motivo de su inminente nueva película. Y además, como si esto fuera poco, lanza un concurso para preguntarle a sus lectores: “¿Cuál es tu película espacial favorita?, demostrando que la CF interplanetaria está más vigente que nunca. Hoy tenemos revistas argentinas que respaldan por entero este subgénero, tales como LEYENDAS PLANETARIAS (dirigida por Natalia Coralizzi) y RELATOS INCREÍBLES INTERPLANETARIOS (dirigida por Octavio Fraboschi), y que solamente contienen relatos nacionales que exploran esta temática siempre apasionante.
    El regreso de STAR WARS de la mano de George Lucas marca un período de revival de las aventuras espaciales, y ya pueden verse en kioscos y jugueterías figuritas, muñecos articulados y demás productos relacionados con la película, emblema en el cine del Space-Opera y la aventura espacial.
    Esperamos que este nuevo resurgir del género sea el puntapié de una ola de grandes ficciones de autores nacionales y de la apreciación de un género que nunca, jamás dejó de gustar en el paladar del aficionado a la CF y también de aquél que no lo es y gusta del colorido, la emoción y la imaginación de las historias interplanetarias. •

APARECE COLECCIÓN COMPLETA DE HOMBRES DEL FUTURO




La mítica revista HOMBRES DEL FUTURO (Editorial El Tábano) apareció fugazmente en 1947 y dejó una huella en los aficionados a la literatura fantacientífica. Desapareció silenciosamente pero tiempo después se supo que había sufrido un episodio de censura y de ahí se decretó su cierre. Tenía un aspecto colorido y era muy vistosa, tal como lo señaló Pablo Capanna en un artículo. Sin embargo, siempre pareció una revista maldita, ya desde su triste clausura: a partir de entonces cuando las nuevas generaciones la buscaban, nunca la podían encontrar. A duras penas quizá aparecía un solo número, pero nunca se podía hallar una colección completa. Cuando se buscó a los viejos aficionados de los años ’40, todos habían perdido sus ejemplares de distinta forma; sus familias los habían vendido, los habían extraviado o bien muchos ejemplares habían naufragado en alguna inundación.

    
Debido a este problema los historiadores nunca habían podido rearmar la historia y contenidos de sus números. Dos artículos muy completos de investigadores porteños aparecerán este año sobre la revista, uno en forma de libro para una importantísima editorial y el otro como ensayo para una revista norteamericana dedicada a los pulps. Hoy, nuestro colaborador, coleccionista e investigador Samuel Salomón ha conseguido una colección completa que aquí aparece en todo su esplendor, un hallazgo casi similar al Santo Grial para los aficionados de la CF. •


jueves, 19 de noviembre de 2015

MAZEWAY, una novela con un acertijo cósmico


La novela Mazeway, de Jack Williamson, fue una exitosa secuela de su anterior novela Lifeburst, que había tenido bastante éxito en Estados Unidos, y por lo cual muchos lectores pedían una continuación. Williamson, por aquel entonces ya todo un firme veterano de la Ciencia Ficción, escribió esta especie de continuación. De la mano de nuestro colaborador, el coleccionista Samuel Salomón, les traemos algunas fotos de ella y la traducción de una oportuna reseña escrita sobre ella en aquellos años.
JACK WILLIAMSON – Mazeway. Ballantine/Del Rey, Edición en tapa dura, 1990. Reimpresión tapa blanda: Octubre 1990.

Los escritores de ciencia ficción más jóvenes puede que tengan habilidades que Jack Williamson sólo podría soñarlas, pero a no ser por eso, creo que los sueños de él son la verdadera sustancia de la que están hechos los sueños.
    Existe algo que alguien alguna vez llamó “sense of wonder” (Sensación de Maravilla), tratando de describir una cierta rama de la ciencia ficción, y Jack Williamson ciertamente la tien, y siempre la tuvo: su primer relato publicado es de 1928. Él en ese entonces tenía –y aún lo tiene- un temor respetuoso por el futuro que los escritores más jóvenes de ahora ya dan por hecho, como si se tratara de sucesos de todos los días, y por lo tanto también sus libros resultan más pobres por eso.
    ¿Pero de qué trata este libro? Nada más que de un par de representantes de la humanidad tratando de dar el salto evolucionario del planeta al espacio. ¿Cómo? Jugando el juego de la Espada y la Piedra de los Elderns en el doble planeta Mazeway; algo así como si les tomaran una prueba rigurosa y difícil como exámen de ingreso.
    Ganar el juego significa el aceptar a la humanidad en el más amplio mundo del universo entero. El porqué unas criaturas exaltadas como os Elderns necesitan un modo tan infantil de tomar prueba para que alguien entre a sus filas no queda precisamente claro, pero dada la premisa, y admitamos que no es nueva, Williamson nos entrega una homilía anticuada sobre cómo crecer y arreglárselas para vivir y madurar.   
    Es, también, una novela de misterio y crimen. ¿Puedo citarles la página 80? Benn Dain, Terrano, está con exigencias hacia los Hidratos con respecto a su amigo y mentor, Edward Gibbon Beta, cuyo hermano por fisión en el nacimiento ha sido asesinado, bajo misteriosas circunstancias:
    “Señor. No puede dejarlo morir. Él quiere vivir. Su hermano fue asesinado en la Starsearch. No se conoce al asesino. Creo que lo encontrará decidido a identificar al asesino”.
    Encontrar al asesino es lo que hacen, aunque debo admitir que no es uno que Ellery Queen, digamos, en sus sueños más locos, hubiera reconocido. Y si bien me gusta algo de lo que los escritores más nuevos de CF están diciendo, los libros anticuados y pasados de moda como puede serlo éste, son todavía mi tipo favorito de historia.♦
                                                                         
                                                                          de Mystery*File 32, Julio 1991